Automatización empresarial con IA
El trabajo repetitivo de tu negocio puede hacerse solo.
Armamos agentes de inteligencia artificial que se hacen cargo de lo que hoy te come el día: atender consultas, tomar pedidos, facturar, cargar datos, controlar stock, hacer seguimiento. Trabajan con las herramientas que ya usás, a la hora que sea, y te avisan sólo cuando hace falta que decidas vos.
El problema
El día se te va en dos cosas, y ninguna de las dos hace crecer el negocio
No es por falta de ganas ni de orden. Es que hay trabajo que se repite todos los días y siempre lo termina haciendo una persona.
Lo que te escriben
Lo que entra de afuera y no espera.
- El mensaje de las once de la noche. Lo ves al otro día. Para entonces ya preguntó en otros tres lados.
- La misma pregunta, veinte veces por día. Horarios, precios, si hay stock, dónde quedan, si atienden el sábado.
- El que contesta primero se lleva la venta. No siempre gana el mejor: gana el que estaba disponible.
- Los domingos y los feriados. El negocio está cerrado, pero los clientes escriben igual.
Lo que hacés a mano
Lo de adentro, que nadie ve pero se cobra tu tiempo.
- Cargar el mismo dato tres veces. Del chat al cuaderno, del cuaderno a la planilla, de la planilla al sistema.
- Armar facturas y remitos uno por uno. Copiando datos que ya estaban escritos en otro lado.
- Controlar lo que se repite. Stock que se va sin avisar, vencimientos, pagos que nadie reclamó.
- El seguimiento que nunca se hace. El presupuesto sin respuesta, el cliente que compró y no volvió.
Qué es
Qué es un agente de inteligencia artificial
Es un ayudante que trabaja adentro de tu negocio. No es una persona y no pretende serlo, pero entiende lo que tiene delante igual que vos: lee un mensaje, un pedido escrito de cualquier manera o el papel que alguien le manda de foto, se da cuenta de qué hay que hacer con eso, y lo hace.
La diferencia con cualquier sistema que ya conozcas es que no trabaja con una lista de pasos fija. A un programa común hay que preverle de antemano cada caso; si algo llega distinto a lo esperado, se frena y te llama. El agente entiende el caso concreto —el que está escrito raro, el que le falta un dato, el que es la excepción— y sigue adelante.
Se le enseña una vez cómo funciona tu negocio: cómo trabajás, con qué herramientas, qué decidís vos y qué no puede hacer nunca. Después trabaja solo.
La diferencia, dibujada
Dónde puede trabajar
No hay una sola cosa que hagamos. Hay una sola pregunta: ¿esto se repite?
Si una tarea se repite y sigue una lógica que podés explicar, se puede automatizar. Estas son las áreas donde más se nota, pero no son una lista cerrada — si lo tuyo no está acá, preguntanos igual.
Atención y ventas
Que nadie se quede sin respuesta, a la hora que escriba.
- Responde consultas con la información de tu negocio
- Da y reprograma turnos según tu agenda real
- Atiende por donde te escriban tus clientes
- Deriva a una persona cuando corresponde
Pedidos
Del mensaje suelto al pedido cargado, sin pasar por tus manos.
- Entiende el pedido aunque venga escrito de cualquier forma
- Confirma disponibilidad y aclara lo que falta
- Lo carga donde lo llevás hoy
- Avisa cuando está listo o cuando salió
Facturación y administración
El papelerío que se arma solo a partir de datos que ya existen.
- Prepara facturas, remitos y presupuestos
- Lee comprobantes y saca los datos de adentro
- Ordena y archiva lo que hoy se acumula
- Deja todo listo para que vos sólo revises y aprobés
Datos y planillas
Se termina el copiar y pegar de un lado al otro.
- Pasa información entre tus sistemas sin errores de tipeo
- Cruza datos y arma los resúmenes que hoy hacés a mano
- Detecta lo que está repetido, incompleto o mal cargado
- Prepara los números que mirás todas las semanas
Seguimiento
Lo que se pierde por no tener tiempo de insistir.
- Retoma presupuestos que quedaron sin respuesta
- Vuelve a contactar al cliente que compró y no volvió
- Recuerda pagos y vencimientos, sin quedar pesado
- Pide la opinión después de la compra
Control y avisos
Que te enteres a tiempo, no cuando ya es tarde.
- Vigila el stock y avisa antes de que falte
- Alerta por vencimientos y fechas que no se pueden pasar
- Te marca el pedido grande o el reclamo urgente
- Controla todos los días lo que nadie tiene ganas de controlar
Qué entiende
El trabajo llega desprolijo. Así es como llega de verdad
Nadie escribe un pedido en formato de formulario. Mandan audios manejando, sacan una foto del remito en vez de tipearlo, cortan la idea en cuatro mensajes. Todo eso lo entiende.
Texto
Con faltas de ortografía, abreviaturas, condiciones metidas en el medio o la idea partida en varios mensajes cortos.
Audios
Los escucha y los entiende. Alguien manda su nota de voz de un minuto y el trabajo queda hecho como si la hubiera escrito.
Fotos y papeles
Mira la imagen y lee lo que hay adentro: un remito, una lista escrita a mano, la etiqueta de un producto, un comprobante, una captura de pantalla.
Cómo funciona
Qué pasa desde que aparece el trabajo hasta que está resuelto
Es siempre el mismo circuito, sea una consulta, un pedido o una tarea que se repite todos los martes.
Disponibilidad
Trabaja cuando el negocio está cerrado
El trabajo no aparece sólo en horario de atención, y las tareas de todos los días no tienen por qué esperar a que alguien las haga.
El agente además sabe qué hora y qué día es. No promete que algo sale mañana si mañana es domingo, y las tareas que tienen que correr a una hora fija corren solas a esa hora.
El control
Vos seguís al mando de todo
El agente no es una caja cerrada que hace cosas por su cuenta. Ves lo que hizo, y entrás cuando querés.
- Ves todo lo que hizo, incluido lo que resolvió solo mientras vos no estabas.
- Lo frenás cuando querés, en un caso puntual o en todo, y lo volvés a soltar cuando te parece.
- Hay cosas que quedan siempre en tus manos. Lo que se aprueba, lo que se firma, lo que se cobra: se define desde el principio qué toca y qué no.
- Se le pone por escrito qué no puede hacer. Precios que cerrás vos, descuentos, condiciones especiales: ahí no se mete.
Ejemplo · Puertas adentro
Un pedido escrito de cualquier manera, convertido en trabajo hecho
Una distribuidora recibe esto un martes a la mañana. Antes lo cargaba una persona: leerlo, buscar los códigos, tipear, armar la factura, avisar.
«Buen día! Mandame 3 cajas de las de 500 y 2 de las grandes. Facturá a Distribuidora Sur, mismo domicilio de siempre. Si no hay de las grandes mandá 4 chicas.»
Sin códigos, con una condición adentro y dando por sabido el domicilio.
- Cliente
- Distribuidora Sur
- Producto A
- 3 × caja 500
- Producto B
- 2 × caja grande
- Si no hay stock
- 4 × caja chica
- Domicilio
- el habitual
- Facturar a
- Distribuidora Sur
- Verificó el stock y aplicó el reemplazo, porque de las grandes había una sola
- Cargó el pedido con los códigos correctos y el domicilio de la ficha del cliente
- Dejó la factura preparada, esperando tu visto bueno
- Le confirmó al cliente el cambio, sin que nadie tuviera que escribirle
- Descontó el stock y avisó que la caja grande quedó en el mínimo
Ejemplo · De cara al cliente
Una consulta a las once y media de la noche, resuelta sola
Qué acaba de pasar
- El negocio estaba cerrado. La clienta quedó atendida y el turno quedó tomado igual.
- Entró como audio. Nadie tuvo que escucharlo ni transcribirlo.
- Calculó la duración real —dos servicios, dos personas— antes de ofrecer horarios, así no se le pisa la agenda.
- «1630 barbaro» y el nombre llegaron sueltos, en dos mensajes, sin puntuación. Los juntó y entendió los dos.
- Con el precio del alisado no inventó nada. Se le enseña qué puede decir y qué no: cuando algo lo tenés que definir vos, lo dice de frente y no se hace el desentendido.
Ejemplos por rubro
Cómo se ve esto en distintos negocios
Ningún agente es igual a otro: se arma sobre cómo trabaja cada uno. Estos son ejemplos, no un catálogo.
Distribuidoras y mayoristas
Toma el pedido escrito como venga, controla stock, lo carga, deja la factura y el remito listos y le confirma al cliente. Avisa cuando algo está por faltar.
Comercios y locales
Responde consultas y reserva productos, identifica lo que el cliente manda de foto, y mantiene la lista de precios y el stock al día sin que nadie se siente a cargarlo.
Peluquerías, estética y consultorios
Agenda, reagenda y recuerda turnos según la duración real de cada servicio, evita los huecos muertos y confirma el día anterior para que no falte nadie.
Gastronomía y panaderías
Toma encargos, confirma qué hay disponible, avisa cuando el pedido está listo, y arma solo el resumen de lo que se vendió y lo que hay que reponer.
Talleres y servicio técnico
Registra el trabajo con la foto del problema, arma la cola de entrada, presupuesta con tus criterios, avisa cuando está terminado y reclama lo que quedó sin retirar.
Estudios y oficinas
Lee comprobantes y los archiva donde corresponde, arma la facturación del mes, cruza planillas y avisa de los vencimientos antes de que lleguen.
¿No está tu rubro? Casi no importa. Lo que define si algo se puede automatizar no es a qué te dedicás, sino si la tarea se repite y tiene una lógica que podés explicar. Contanos qué hacés todos los días y te decimos qué se puede sacar de encima.
Cómo trabajamos
Cuatro pasos, y el primero no te cuesta nada
Charlamos y miramos tu caso
Una llamada corta, sin costo y sin compromiso, para entender dónde se te va el tiempo y si esto de verdad te sirve. Si no te sirve, te lo decimos.
Te armamos una propuesta a medida
Qué va a hacer el agente, qué no, y con qué se conecta. Cada negocio es distinto, así que el presupuesto también: se arma sobre lo tuyo, no sobre una lista de precios.
Lo armamos, lo probamos y te enseñamos
Lo dejamos andando y probado antes de que toque nada real. Después te mostramos cómo mirarlo, cómo frenarlo y cómo entrar vos.
Te acompañamos después
Un agente se ajusta con el uso. Seguimos encima: corregimos lo que haga falta y le sumamos lo que vaya apareciendo.
Preguntas
Lo que todos preguntan
¿Sirve para mi negocio, o esto es sólo para atender clientes?
Atender es lo más visible, pero es una parte. La pregunta que importa es otra: ¿hay algo que hacés o que hace tu gente todos los días, siempre igual, siguiendo una lógica que podrías explicar en dos minutos? Si la respuesta es sí, se puede automatizar, sea de cara al cliente o puertas adentro.
¿Y si dice o hace cualquier cosa?
Trabaja sólo con la información y las reglas de tu negocio, no con lo que se le ocurra. Lo que no sabe, no lo inventa: te lo pasa. Y lo que no querés que haga —aprobar, cerrar precios, tocar plata— queda prohibido por escrito y se prueba antes de que salga a la cancha.
¿Tengo que cambiar los sistemas que uso?
No. El agente se adapta a lo que ya tenés, no al revés. Tu agenda, tus planillas, tu sistema de gestión, tu forma de facturar: se trabaja sobre eso. Nadie tiene que aprender nada nuevo.
¿Reemplaza a mi gente?
No. Se come lo repetitivo: el «¿a qué hora abren?» número catorce del día, la carga de datos, el pedido que se tipea a mano. Tu gente queda para lo que de verdad necesita una persona, que es donde se gana o se pierde el cliente.
¿Y los datos de mi negocio?
Son tuyos y no se comparten con nadie. Cada negocio tiene su espacio separado: la información de un cliente nuestro nunca se cruza con la de otro.
Soy chico, ¿esto es para mí?
Justamente. Cuanto más chico el equipo, más pesa que una sola persona esté atendiendo, cargando pedidos y facturando al mismo tiempo. Se puede arrancar por lo que más te duele hoy y sumar el resto después.
Hablemos
Contanos qué hacés todos los días y te decimos qué se puede automatizar
Escribinos por WhatsApp. La primera charla no tiene costo ni compromiso — y si no te conviene, te lo vamos a decir.
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